| Como llegar |
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El aeropuerto Tan Son Nhat de la Ciudad Ho Chi Minh constituye el centro aéreo internacional más activo de Vietnam; le sigue el aeropuerto Noi Bai (Hanoi). Diversos vuelos internacionales aterrizan igualmente en Danang. Bangkok se ha convertido en el principal punto de embarcación con destino a Vietnam, pero igualmente se pueden tomar vuelos directos desde numerosas metrópolis asiáticas. Canadá, Estados Unidos y Gran Bretaña carecen de vuelos directos. La tasa aeroportuaria asciende a 10 dólares, que pueden pagarse en dongs o en dólares. Actualmente existen seis puntos fronterizos para los viajeros procedentes de Vietnam, pero es posible que pronto se abran otros. Todos ellos sufren un férreo control policial. Se ha vuelto una práctica muy comán cruzar la frontera por Dong Dang (o paso de la Amistad), a 20 km al norte de Lang Son -al noreste de Vietnam-, para desplazarse hacia o desde Nanning, en la provincia de Guangxi (China). Existen al menos otros cinco puntos limítrofes para cruzar, como Lao Cai en el noroeste de Vietnam. El viaje por tierra a través de Camboya resulta poco recomendable, debido al peligro de ataques por parte de los khmer rojos. Otro punto fronterizo muy popular se halla en Lao Cai, al noroeste de Vietnam, y ubicado en la línea de ferrocarril entre Hanoi y Kumming, en la provincia China de Yunnán. Existe un tren internacional que pasa dos veces por semana entre Beijing y Hanoi, y que estaciona en Dong Dang. Es posible entrar a Laos desde Lao Bao, en la zona centro-norte de Vietnam. Se debe tener en cuenta que los visados vietnamitas especifican la fecha de partida del país. Si se precisa cambiar la fecha, deberá hacerse una visita a la policía o al ministerio de Asuntos Exteriores. Los autobuses cruzan el país por medio de una red impresionante de carreteras, pero el viajero debe pensárselo dos veces antes de tomar uno. Además de consistir en unos carromatos lentos y siempre a rebosar, la noción de seguridad en las vías del país es muy relajada e impera un concepto confuso que no tolera muchas investigaciones. Muchos trayectos, si se pueden soportar, resultan ridículamente baratos. Existen autobuses rápidos, pero en realidad pocos lo son. La velocidad máxima de un autobás ordinario no supera los 50 km/h. La alternativa más utilizada por los viajeros consiste en alquilar una camioneta. Son más caras, pero mucho más cómodas. El viaje en tren puede resultar aán más lento que en autobás, pero es más relajado y, sin duda, se dispone de mayor espacio para estirar las piernas. Existen varios tipos de convoys, pero seguramente no se elegirá un tren abarrotado o uno local que va a paso de tortuga. El robo puede constituir un problema en estos medios de transporte, en especial en los más económicos. Los niños que tiran objetos contra los vagones, desde piedras a boñigas de vaca, aparece como otro inconveniente, que se sobrelleva manteniendo el escudo metálico de la ventana en la posición correcta. El alquiler de vehículos con chófer se puede conseguir a precios razonables. Seguramente, la policía irá parando al viajero para imponerle cualquier tipo de multa, pero al menos contará con un lugareño dispuesto a negociar. Si se cuenta con un permiso de conducir para motocicletas, también se puede alquilar una; a la hora de conducirla, se recomienda proveerse de unos nervios de acero. Merece la pena tener en cuenta la opción de la bicicleta para viajar a través de Vietnam, si bien el tráfico constituye un peligro en las vías estrechas. Los trenes y los autobuses permitirán subirse con la bicicleta si se desea un respiro. Además de algunos autobuses viejos y poco frecuentes, los desplazamientos locales se pueden efectuar en taxi (con o sin taxímetro) o en ciclo (vehículos impulsados por el pedal muy económicos y abundantes). El gobierno vietnamita ha anunciado planes de retirada de estos vehículos, con la intención estética de mejorar la imagen de la nación. Si se tiene prisa y se cuenta con un estómago de hierro, puede pararse cualquier motocicleta que pase por la calle. Muchos se alegrarán de trasladar al viajero por un precio no muy superior al del trayecto en ciclo. Vietnam Airlines, la aerolínea nacional, contabiliza la práctica totalidad de los vuelos interiores, que resultan relativamente caros, y que evitan sobrevolar el espacio aéreo de Laos y Camboya para garantizar la seguridad. La tasa de salida para los vuelos domésticos se ajusta a los 1,50 dólares, que ánicamente pueden pagarse en la moneda local. |
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